Al fin esta semana un capítulo que, a mi modo de ver, recupera la esencia de lo que (al menos a mí) nos enamoró de Doctor Who.
Antes de "proceder" un breve comentario acerca de la organización del blog. Últimamente ha decaído mucho porque he estado muy vaga (para qué mentir) disfrutando de los últimos días de vacaciones/sufriendo los primeros días de clase (o más bien el caos de horarios y tiempo que suponen). Por ello y, dado que he empezado de nuevo a la universidad, voy a intentar retomar el patrón de actualizaciones anterior a agosto (es decir, dos actualizaciones por semana). La idea es continuar con los lunes whovian durante mucho tiempo (incluso tengo pensados post para días que no haya capítulos nuevos que comentar) y actualizar los jueves, ya sea con reseñas o con algún vídeo nuevo del canal. Eso no descarta que pueda haber actualizaciones extras si hay algún evento extraordinario (como el artículo del sábado, que fue cosa de desahogar), pero de momento voy a intentar ver si entre las clases y todo lo que tengo que hacer soy capaz de mantenerlo así.
También quiero pedir perdón por mi desaparición de estos días que ha hecho que el Lunes Whovian salga con una semana de retraso, pero estoy intentando aclararme con mis nuevos horarios y adaptarme a la rutina y esas cosas. Con menos post a la semana y unos días para acabar de acostumbrarme espero poder volver a ser medianamente puntual. Y, para no abusar, el Lunes Whovian de esta semana se subirá mañana.


